Tumbas y templos tracios

La tumba de Kazanlak
Tumba tracia de Sveshtari
Seuthópolis
Perperikon

Los jefes y notables de las tribus tracias eran enterrados en túmulos en los que se colocaban presentes fúnebres de índole muy variada. Los tracios eran polígamos y cuando moría el marido, se sacrificaba y enterraba con él a su mujer favorita y a su caballo. Numeroso túmulos y objetos encontrados en los mismos son el testimonio de la civilización tracia, la de la tierra que vio nacer al mítico Orfeo, al dios del vino y la diversión Dionisio y Espartaco, gladiador y líder de uno de los levantamientos más famosos contra el  poder de Roma.

El Tesoro de Vulchitrum, de rotunda belleza, que seguramente perteneció a uno de los reyes tracios que lucharon en Troya. Se trata de una obra maestra de orfebrería que pesa más de 12 kilos y que está datada entre los siglos XIII y XII a. de C.
Existen mas de  700 tumbas entre las que destacan las tumbas  de Kazanlak y Sveshtari.

La tumba de Kazanlak

La Tumba Tracia Cupular de Kazanlak fue descubierta por casualidad por unos soldados que instalaban una batería antiaérea en 1944. La tumba está orientada de norte a sur, su entrada da al sur y está compuesta por 3 compartimentos: un vestíbulo rectangular, un corredor de ladrillos (dromos) en un marco de piedras talladas y cámara funeraria, también de ladrillos, que cuenta con una cúpula en forma de campana de 3,25m de altura, 2,65m de diámetro y con un diámetro de la punta cortada de 0,45m, tapada por una piedra cuadrada. Famosa a nivel mundial por sus pinturas murales, es el único monumento de la pintura de la época Helenística Alta (s. IV – s. III) en Bulgaria conservado en su totalidad y está bajo la protección de la UNESCO. Data desde finales del s. IV y la primera cuarta parte del s. III a.C. Para ella ha sido edificada una construcción de defensa especial, con aire acondicionado, que proporciona las condiciones necesarias para la conservación de las pinturas en las paredes. C. Los frescos en el interior representan un banquete funerario. El artista que decoró la tumba uso el rojo, negro, blanco y verde. Las pinturas de la cámara funeraria son las de mayor valor artístico. Los protagonistas son el soberano y su esposa. Cuyas imágenes están a la entrada. Los dos personajes están sentados alrededor de una mesa llena de manjares y aparecen una serie de sirvientes llevándoles obsequios. Se suele interpretar este tema como un banquete funerario. Aunque se manejan otras hipótesis, una de ellas es la celebración de una hierogamia (una boda entre dos divinidades). Existen numerosos enterramientos en la zona de Kazanlak (establecidos en más de 500), junto a las necrópolis aparecen asentamientos tracios, entre ellos la ciudad de Seuthopolis, la única ciudad tracia que se ha excavado. Seuthopolis fue fundada por el rey Seuth de Tracia a finales del siglo IV a.C.

TOP

Tumba tracia de Sveshtari

Fue descubierta en 1983. Se descubrió una tumba  fechada en el siglo IV-III a.C., que aporta  información sobre la cultura de las tribus tracias del norte, los getas. Es una tumba que se encontró en Sveshtari, en el noroeste de Bulgaria, en el sector sur de  la necrópolis.
La tumba está formada por un pasillo de entrada, dromos, y tres cámaras cuadradas, una antecámara, una cámara lateral y la cámara funeraria.
La cámara funeraria está adornada con esculturas y ornamentos arquitectónicos y tiene una original pintura en el luneto. Los frescos representan una procesión de sirvientes.
En la escena central se representa a una diosa que entrega una corona a un jinete, en una posible divinización de un noble tracio.
Los muros están decorados con semicolumnas que soportan una decoración de arquitrabe y un friso de triglifos y metopas.
La originalidad de la decoración de la tumba es la aparición de diez figuras femeninas en forma de cariátides que hasta entonces no habían sido usadas en Tracia. Están situadas simétricamente en los muros, tres en el occidental, cuatro en  el frontal, y tres en el oriental. Las cariátides  tienen 1,20 m de altura. Llevan vestidos largos sin mangas, con ornamentos en forma de hojas de acanto. Portan unas vasijas en su cabeza, calathos, sus brazos están doblados, dando la sensación de sustentar el arquitrabe.
Estaban pintadas en rojo, ocre, azul, lila y marrón. Se suele relacionar estas cariátides con  las diosas que tienen extremidades en forma de serpientes o plantas, que fueron veneradas en el Mediterráneo. Pero es posible que represente a la Diosa Madre como diosa del mundo vegetal, de los animales y la fecundidad. Es evidente que es una diosa fecundadora que renace y rige la vida de ultratumba.
En la tumba se encontraron dos lechos de piedra donde debieron descansar los cuerpos de los difuntos, pero la tumba fue saquead en la Antigüedad y los restos de la pareja que la ocupaba aparecieron mezclados con los cinco caballos que formaban el ajuar funerario

TOP

Seuthópolis

La zona de la actual ciudad de Kazanlak, gracias a las aguas termales y los suelos fértiles, ha sido poblada desde épocas muy remotas. Se han encontrado vestigios de vida humana incluso del Neolítico, pero el apogeo de la región fue en el s. IV a.C., cuando fueron construidas la Tumba Tracia de Kazanlak y la ciudad de Seuthópolis. Si uno sale a la meseta frente a la tumba de Kazanlak y mira hacia el sur y el suroeste, verá los cerros de la montaña Sredna Gora. Allí, cerca del pueblo de Koprinka, durante las excavaciones para la construcción de la presa “Koprinka” fue descubierta por primera vez en nuestro país una gran ciudad tracia. También fue hallada una inscripción por la que se sabe el nombre de la ciudad: Seuthópolis, es decir, ciudad de Seuth, porque fue fundada a finales del s. IV a.C. por orden del rey tracio Seuth III.

Seuthópolis estaba situada en una planicie a la orilla izquierda del río Tundzha. En aquella época Seuthópolis estaba bien fortalecida, rodeada de una pétrea muralla con torres de combate y bastiones. En la ciudad fortificada se entraba por grandes puertas que conducían a dos calles que se cruzaban en ángulo recto. En el centro se hallaba la plaza llamada agora. La ciudad fue construida según plan previo y por eso todas las calles se cruzaban en ángulo recto. Los fundamentos de los edificios eran de piedras pequeñas mezcladas con barro y la parte superior, de tablas de madera con relleno de arcilla. Además del gran número de casas privadas, fueron excavados también los cimientos de un palacio que servía de templo. Éste se erguía en la parte más alta de la ciudad y tenía su propio muro fortificado, provisto, igual que el muro de la ciudad, de torres de combate. El palacio que había sido construido más sólido que los demás edificios, era de piedras y adobe. Por dentro era ricamente adornado. Las paredes, pintadas de colores diversos, imitaban un mosaico multicolor de mármol. En la ciudad fueron encontrados los cimientos de una tumba con pinturas murales muy parecida a la tumba cupular de Kazanlak. Lamentablemente, de ella se conservan solo los fundamentos.

Hoy día Seuthópolis, una de las ciudades tracias más representativas, está bajo el agua. Allí, donde en épocas remotas bullía la vida y se cultivaba intensamente el arte, donde la vida opulenta de los esclavistas se comparaba con la miseria de los siervos, hoy día desborda sus aguas la enorme presa “Koprinka”. Sin embargo, las muestras de la cultura tracia, halladas en Seuthópolis, pueden ser apreciadas en el museo de Kazanlak.

Perperikon

La ciudad sagrada de Tracia en Perperikon, representa un complejo único de una fortaleza, un palacio, áreas residenciales y centros de adoración, a 250 kilómetros al sudeste de Sofía.
Hace ya un siglo que los arqueólogos buscan al famoso templo antiguo al dios Dionisio. Se cree que su hallazgo es comparable únicamente al descubrimiento de Troya y Mikena. Los testimonios apuntaban hacia la montaña sagrada, los Rodopes. En el año 2002, al explorar las ruinas de Perperokon por fin fue descubierta la localización del famoso templo a Dionisio, que coincide perfectamente con la descripción hecha por el célebre historiador Heródoto. Al igual que sus vecinos, los antiguos griegos, los tracios adoraban el vino y la fertilidad, cuyo dios era Dionisio, según la mitología griega. El templo está situado en un salón oval tallado en la piedra. Un altar de piedra circular estaba situado en las cercanías. El templo existió entre 1800 años a.C. y el siglo V a.C.
Según las leyendas, precisamente en la ciudad de Perperikon en un ritual sagrado, en el cual el sacerdote máximo entraba en trance y predecía por el humo que se elevaba por el vino que ardía en el altar, le predijeron a Alejandro Magno que llegaría a conquistar el mundo.
Perperikon se sitúa en lo alto de una colina, sin apenas vegetación. Los numerosos altares testimonian de un gran culto, en el que según un número considerable de científicos traqueólogos se llevaban a cabo sacrificios humanos. Todavía se pueden ver los canales cavados en la roca para dejar fluir alguna especie de líquido, que podría ser la sangre de los sacrificados, pero igualmente podría canalizar el líquido de las uvas estrujadas o el vino que se utilizaba en las ceremonias y que se fabricaba según rituales estrictos y sagrados . No hace falta poner mucha imaginación al contemplar todos estos altares en la cima, y en el medio erguido el centro de adoración, para sentir el ambiente sagrado del complejo. A unos 30 metros de la acrópolis se encuentra el majestuoso palacio de Perperikon. En realidad no se sabe si fue exactamente palacio o parte del ensamble del templo a Dionisio, pero es muy probable que lo fuera, ya que el rey era también el sacerdote máximo de su pueblo, con lo cual no era de extrañar que su residencia formara parte del templo sagrado.