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Con razón llaman a Bulgaria “cuna de la civilización europea”, no solo por ser el Estado europeo más antiguo. Las tierras búlgaras fueron pobladas desde las épocas más remotas, pero desde la época tracia es cuando empezó su importancia a nivel cultural. LA LEYENDA DE ORFEO Según la leyenda Orfeo nació en alguna parte de Tracia. Según la mitolgía griega era hijo del dios de los ríos Eagro y la musa de la poesía Calíope , según otros mitos es hijo de Apolo y Calíope o Apolo y Clío. Orfeo tenía una gran sensibilidad, era poeta, teólogo, músico. Recibió de Apolo, una lira que había sido fabricada por Hermes, a la cual perfeccionó aumentando sus cuerdas de siete a nueve en honor a las nueve musas. Orfeo entonaba las más dulces melodías. La naturaleza al completo y, por supuesto, todos los hombres y dioses quedaban embelesados cuando le oían cantar acompañándose de su instrumento. Incluso las rocas se le acercaban para escucharle y los ríos retrocedían su curso con el mismo fin. Cuando él cantaba las fieras se echaban a sus pies, las aves estimulaban su trino, las tempestades se calmaban y lograba que todos aquellos que hubieran perdido su armonía la reconquistaran. Además, su gran capacidad musical le resultó enormemente útil en diversas ocasiones: acompañó a los Argonautas en sus viajes en busca del Vellocino de Oro y con ellos consiguió, haciendo uso de su voz, hazañas tales como mover su barco desde la playa hasta el profundo mar, separar dos islas errantes que impedían el paso de los navíos, liberar a los expedicionarios de los encantos mortales de las Sirenas ... Uno de los mitos más difundidos es sobre el amor entre Orfeo y Eurídice: Orfeo se enamora de la ninfa Eurídice, pero ella muere el días de su boda mordida por una serpiente. Orfeo lleno de tristeza baja al reino de los muertos. Allí le ruega a Hades, dios del bajo mundo y a su esposa Perséfona, que permitan que Eurídice vuelva al mundo de los vivos. Es tal la dulzura, la tristeza y la sensibilidad con que Orfeo entona los más dulces cánticos que logra conmover a Hades, que llora lágrimas de acero, y su esposa le convence para que deje en libertad a Eurídice para que vuelva a la tierra. La condición es que en ningún momento Orfeo se vuelva para mirar a Eurídice hasta que no salgan a la luz solar. Pero justo cuando ya estaban saliendo a la luz, Orfeo empieza a dudar y no aguanta la tentación de saber si Eurídice viene detrás y se da la vuelta. Cuando la mira, ella comienza a desvanecerse y regresa al mundo de los muertos. Ya de nada valieron las lágrimas ni los cantos de Orfeo ante Hades y Perséfona. Pierdió a Eurídice para siempre. Etonces Orfeo promete no volver a amar nunca más a ninguna mujer. La leyenda cuenta que para castigarlo, por ser insensible ante los encantos femeninos, durante los misterios en honor a Dionisio las ménades lo matan despedazándolo, y arrojando su cabeza y su lira al río. LA DOCTRINA ÓRFICA La leyenda de Orfeo dio lugar a una corriente filosófico-religiosa en Tracia a finales del segundo milenio y e los iglos IX- IIIV a.d.C., conocida como teología Órfica. Se suponía que Orfeo en su regreso al mundo de los vivos, había desvelado la manera de llegar a la tierra de los Bienaventurados, evadiendo los obstáculos con los que se encuentran las almas tras la muerte. Este pensamiento tuvo numerosos seguidores. El Orfismo llegó a ser un modo de vivir, caracterizado por ritos de purificación, utilización de pócimas mágicas y múltiples prohibiciones. La teología Órfica ofrece una explicación de los orígenes de la vida, de los orígenes del hombre y de su destino. El pensamiento griego estuvo muy influenciado por esta teoría, pues respondía a unas necesidades espirituales que religiones tradicionales no satisfacían. El Orfismo se difundió por el Mediterráneo, tuviendo como seguidores incluso a Emperadores romanos. Los misterios Órficos se practicaban solo por instruidos, y estos eran únicamente hombres solteros. Los misterios se realizaban en sociedades cerradas y lugares secretos, lejos del resto de la gente (rocas y cuevas, que abundaban en la montaña de los Rodopes). Los rituales se acompañaban por cantos corales y juegos mímicos. La culminación era la representación simbólica de la muerte del rey-sacerdote, que simbolizaba la muerte de Dionisio a manos de los Titanes que lo despedazaron, y también de la simbólica fecundación de la Diosa-madre que dio origen a la vida. La primera representación se realizaba mediante un sacrificio de sangre: toro, caballo, cabrito y a veces también humanos. La fecundación se realizaba mediante la práctica de una copulación masiva entre hombres y mujeres, lo cual hizo que Herodoto acusara a los tracios de libertinaje sexual. Más tarde los misterios Órficos se relacionan con las orgías durante las fiestas en honor del dios del vino y la diversión Dionisio. |
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Originariamente las tribus eslavas se extendían por la parte central de Europa. Sus costumbres, manera de vida y tipo racial eran similares al germánico. Los eslavos eran altos, rubios, de ojos azules y piel blanca. Llevaban una vida sedentaria, se alimentaban mediante la agricultura primitiva, la ganadería, la caza y... los asaltos armados. Su régimen social consistía en agrupaciones en clanes familiares, que se unificaban temporalmente solo cuando había una meta común, como un ataque armado por las zonas fronterizas del Imperio Romano por ejemplo. En aquella época los eslavos no conocían las formas de organización de tipo estatal. |